Un vaso de vidrio que usas todos los días para el agua, el jugo de la mañana o el trago del fin de semana. Al ser de vidrio, no retiene olores ni sabores: el agua sabe a agua y cada bebida conserva su sabor real, sin ese gusto a plástico que termina pasándole a los vasos de otro material. El vidrio tampoco se mancha ni se pone opaco con el uso. Aunque tomes jugos de color fuerte, café o gaseosa oscura, el vaso se lava y queda limpio y claro otra vez.
Alto (cm): 13.5
Ancho (cm): 8.5
Profundidad (cm): 8.5